Promueven propiedades del pavo para incrementar consumo interno en diversas celebraciones del año

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La calidad de la carne de pavo y el aporte que brinda para mantener una alimentación saludable son razones suficientes para incentivar una mayor frecuencia de consumo y no necesariamente esperar a la cena de Nochebuena en Navidad. El consumo per cápita de carne de pavo fue de 1.25 kilogramos por habitante en 2018.

La carne de pavo, además de brindar las proteínas para una buena alimentación, se caracteriza por su cantidad justa, practicidad y facilidad de preparación. De esta manera, es posible preparar el Pavo San Fernando Criollo, Pavo a las hierbas peruanas, Pavo San Fernando a la chiclayana, Pavo San Fernando arequipeño, Pavo San Fernando al estilo chifa, entre otras atractivas recetas.

En este contexto, San Fernando contribuye a desestacionalizar su demanda y así, elevar el consumo per cápita. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri), el consumo interno de pavo es aún inferior en comparación con otros países, al alcanzar 1.25 kilogramos por habitante en 2018. En Estados Unidos llega a 7.3 kilogramos por habitante; Canadá 4.2 kilogramos; Chile 4 kilogramos; Unión Europea 3.7 kilogramos; Brasil 2 kilogramos y México 1.5 kilogramos, entre otros.

Aporte a la alimentación: proteínas

La carne de pavo contiene proteínas de alto valor biológico, dado su contenido en aminoácidos esenciales. Si se le compara con otras carnes, el pavo protege el sistema inmunológico gracias a que es fuente rica en minerales como el sodio, zinc, hierro y selenio.

Según los especialistas en la alimentación, el consumo de pavo ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, a prevenir el envejecimiento celular, contribuye a mantener los huesos y sistema nervioso sanos. También mantiene la salud de músculos, uñas, cabellos, y gracias a que tiene hierro, lo recomiendan para personas con anemia. Asimismo, su carne es esencial en dietas para bajar de peso por tener muy poca grasa.