«No estoy aquí para que la justicia me rebaje nada»

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Susana Villarán es investigada por los delitos de asociación ilícita, cohecho pasivo propio y lavado de activos. La fiscalía le imputa la recepción de US$3 millones de la empresa Odebrecht y US$7 millones de OAS. Las dos constructoras entregaron dinero para su campaña contra la revocación del 2013. OAS también lo hizo para su campaña de reelección en el 2014.

El Poder Judicial analiza el pedido de la fiscalía para que la ex alcaldesa de Lima, Susana Villarán, afronte bajo prisión preventiva la investigación preparatoria que se sigue en su contra por la recepción de presuntos aportes ilegales de Odebrecht y OAS que alcanzaron los US$10 millones.

La fiscalía también le imputa el delito de cohecho pasivo propio pues en su calidad de alcaldesa de Lima, por intermedio de su gerente José Miguel Castro, solicitó a los empresarios de Odebrecht y OAS “dinero para financiar su campaña política por la No Revocatoria y con ello poder quedarse en el poder”.

El tercer delito imputado contra Susana Villarán es el de lavado de activos, por haber dirigido el presunto dinero ilícito -proveniente de la Caja 2 de Odebrecht y de la Controladoría de OAS- que habría logrado a través de presuntos actos de corrupción al pago de servicios de marketing para sus campañas políticas por el ‘No’ a la revocatoria y la reelección municipal.

Dicho dinero se habría concretado en entregas en efectivo, las mismas que fueron ingresadas falsamente a las campañas a través de terceros y que fue irregularmente declarada ante el Jurado Nacional de Elecciones y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el propósito de evitar la identificación del origen ilícito de los fondos recibidos.

“Por lo tanto, podemos concluir que Susana Villarán tenía el dominio del hecho, al haber realizado acciones tendientes a que el dinero producto del acto de corrupción sea ingresado al circuito económico legal mediante el pago de su campaña política de reelección”, concluye el fiscal Puma.