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GANADORES DEL I CONCURSO LITERARIO «SOY DE AREQUIPA»

Evento organizado por Alianza Francesa de Arequipa y Guíame Sur

15 septiembre 2020
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La Alianza Francesa de Arequipa, en coorganización con la organización cultural Guíame Sur Arequipa y la Red de Escritores Arequipa, presentaron el I Concurso de relatos cortos” Soy de Arequipa”, con el objetivo de promover la producción literaria local.

El evento se desarrolló de manera virtual, del 11 al 30 de agosto, con la entrega de más de 50 textos. El ganador fue el escritor Marco Antonio Mogrovejo Meza, con su relato «El Viaje»; el segundo puesto lo obtuvo Lily Sánchez con el relato, «Divergentes» y el tercer puesto Elvis Eloy Quispe Quispe, con su relato «Cambucho».

Los jurados fueron integrados por los miembros de la Red de Escritores Arequipa, la Mg. en educación y escritora Esther Villafuerte Cuentas, y el Ing. Informático y escritor Antonio Casas Romero.

De esta manera la Alianza Francesa de Arequipa, reafirma su compromiso con el desarrollo cultural de nuesra ciudad, la articulación con las organizaciones culturales y la promoción del libro y la lectura.

Compartimos con ustedes además la reseña y el comentario de los jurados  respecto del cuento ganador.

 

“EL VIAJE “

MARCO ANTONIO MOGROVEJO MEZA

Seudónimo: El Príncipe de Golconda

Ganador del primer lugar, en el  Concurso  “YO SOY AREQUIPA” CONCURSO DE RELATOS AREQUIPEÑOS

EL VIAJE, es un cuento tradicionalista, al estilo  de las leyendas arequipeñas apologeticas, que cuenta el retorno hacia una Arequipa añorada,  de un personaje llamado Santos. Esta enfocado desde un punto de vista histórico Y geográfico, donde se describen hermosos paisajes de la sierra y animales de carga, usados antiguamente como medio de transporte,  “En él había una enorme procesión de lánguidas acémilas en lento peregrinaje cargadas con enormes bultos que se iban balaceando como el péndulo de un reloj descompuesto. Algunas me miraban con serena compasión y luego seguían su camino el autor, realiza  hermosas descripciones como esta, llevándonos figurativame te a visitar parajes y escenas cotidianas de los pueblos, interiorizado el sufrimiento de nuestros coterráneos arequipeños, en los años sesenta o anteriores, donde era costumbre viajar a lomo de bestia cuando se llevaba mucho bagaje.

En el aspecto geográfico, se nos ubica en la árida geografía de nuestras cordilleras del sur andino “Veía la resistencia y tenacidad del ichu que, aunque corto, forcejeaba y vencía al frío inclemente alzándose con gran gallardía sobre la tierra. Por las noches se veían fulgurantes las estrellas en el oscuro e insondable cielo. La luna, como faro de extremo luminoso, parecía marcar una senda de luz para que los sueños juguetearan felices todo lo que restaba de la noche”. Y desde un punto de vista sociológico nos deja entrever costumbres del pueblo andino como el honor a la palabra quedando en que nos encontraríamos a las afueras del pueblo para dentro de tres días para iniciar el viaje”.

También podemos conocer tradiciones de los pueblos andinos y no falta el elemento mágico, como cuando, después de viajar varios días y el cansancio agobia, encuentra un portal mágico “Al llegar me encontré con algo extraordinario y es que mientras más me acercaba me parecía ver una puerta parecida a la Pontezuela de la Catedral de mi tierra….”. Describe Arequipa con sus bellas estructuras de sillar y fierro forjado y la emoción profunda que le embarga el alma, como todo buen amante de su tierra, en eventos maravillosos, que muchos quisiéramos vivir; como el encontrarse con seres queridos Y abrazarlos por última vez al no saber de su muerte frívola, sin antes haber disfrutado de su amor y llorado con ellos, aunque el evento dura unos instantes;  así sucede a Santos, en medio de su viaje y se le abren las puertas de la magia disfrutando una estadía con su hermano y sus abuelos, que habían fallecido, pero él desconocía ese destino.

Desde el punto de vista religioso, este cuento se entrelaza con la cultura de nuestra región arequipeña, rescatando la creencia de que “tus almitas fallecidas velan por ti, cuidándote para que no te sucedan desgracias”. Al finalizar el cuento, descubrimos que el narrador testigo, era un maestro, que escribe relatos para enseñanza de sus queridos estudiantes.

En resumen este hermoso relato, puede ser catalogado como un elemento alegórico a la identidad arequipeña Y posibilita encontrar en su elaborada trama, respuesta a interrogantes elementales del sentir regional, complementando el substrato del sentimiento literario inherente

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